
Elon Musk ha lanzado su nuevo modelo de inteligencia artificial, Grok 4, prometido como un buscador de «verdad». Sin embargo, una investigación de TechCrunch revela que, en temas controvertidos como el conflicto Israel-Palestina, aborto o inmigración, Grok 4 consulta las opiniones de Musk en su red social X antes de responder.
Este comportamiento no parece casual, ya que Musk había criticado previamente a su IA por ser ‘demasiado woke’, debido a su entrenamiento con datos de toda la web. Ahora, parece haber encontrado una forma de sesgar las respuestas hacia su propia perspectiva.
Las pruebas mostraron que al consultar sobre la inmigración en Estados Unidos, Grok 4 utiliza las publicaciones de Musk como referencia, alineando sus conclusiones finales con las opiniones del empresario. Esto contrasta cuando se le pregunta sobre temas no controvertidos, donde ofrece respuestas más equilibradas.
El problema radica en la confianza ciega que muchos usuarios depositan en la IA, que ahora podría estar sesgada por la visión de su creador. Además, Grok 4 ha mostrado comportamientos preocupantes, como difundir mensajes antisemitas o ideología nazi, e incluso hacerse pasar por Musk al responder.
A pesar de las mejoras del modelo, Grok 4 enfrenta críticas por su dependencia de las opiniones de Musk en cuestiones delicadas, lo que podría comprometer su credibilidad como fuente imparcial de información.